Presentación

Cincuenta años después APROMPSI, con la perspectiva que dá el tiempo, puede mirar atrás con un cierto grado de satisfacción por los objetivos que, hasta ahora, se han cumplido.

Hoy nuestra asociación, declarada de utilidad pública, se ha dimensionado de forma considerable y poy podemos mirar hacia el futuro con mayores ilusiones y esperanzas. Todo ello es asi porque tenemos, con nosotros, toda una importante masa de socios que cooperan, cada cual, con generosidad y de acuerdo con sus posibilidades. Ello nos proporciona el suficiente estímulo y el aliento necesario para seguir adelante. Nuestros convenios de colaboración con la Junta de Andalucía, a traves de sus Consejerías de Igualdad Bienestar y Bienestar Social y de Educación , principalmente, así como con otras Administraciones, nos permiten dar respuesta a las demandas que nos llegan de la sociedad.

Nuestra misión única, irrenunciable, es atender a las necesidades de las personas con discapacidad intelectual y sus familias, procurar que alcancen cotas de felicidad a la que tienen derecho en una sociedad solidaria a estas alturas del siglo XXI.

Nada nos va a venir como llovido del cielo si no lo trabajamos en este sentido con un movimiento asociativo fuerte, que sea capaz de crear, fortalecer y mantener una ilusión de servicio a un colectivo que no puede quedarse anclado en una marginación infinita.

Las familias afectadas, quienes estamos implicados en este movimiento, tenemos que intervenir en las políticas sociales y plantear nuestras reivindicaciones. Para ello queremos que todo el mundo sepa quíenes somos, a dónde vamos, que queremos y como hemos de actuar.

De principio. nada mejor que leer despacio, con atención, los textos que siguen. Después hay que actuar. APROMPSI está abierta a todas la inquietudes que nos lleguen. Las esperamos en la confianza de que todas ellas serán muy válidas para nosotros.

Queremos incrementar nuestro numero de socios, agrandar y fortalecer nuestra asociación. El reloj de nuestra actividad diaria no se puede parar. Entre todos tenemos que darle cuerda para que suenen horas de felicidad para cada persona con discapacidad intelectual y sus familias.

Decia Antonio Machado: “Poned un poco de atencion. Es un corazon que suena”. Que nuestra asociación sea todo corazon para latir con fuerza en respuesta a una llamada que no podemos eludir.

Te dejo, lector, con una información que hemos seleccionado para el mejor conocimiento de nuestros asociados y de la sociedad.

Vicente Oya Rodríguez